Querétaro, Qro. – En entrevista exclusiva con La Opinión de Santiago, el abogado Sergio Arellano Ramos confirmó su intención de contender por la presidencia de la Defensoría de los Derechos Humanos del Estado de Querétaro (DDHQRO). Su diagnóstico es claro: la institución ha perdido cercanía con las víctimas y necesita recuperar su papel como defensora efectiva de la dignidad humana.
“Hay un descontento generalizado de las víctimas. No reciben una solución integral a sus quejas, lo que termina convirtiéndose en más litigios”, señaló.
Arellano, maestrando en Derechos Humanos por la Universidad Iberoamericana, considera que la defensoría ha limitado su pronunciamiento frente a los problemas sociales, como lo refleja el bajo número de recomendaciones emitidas. No obstante, también reconoce avances, como la creación de un instituto de formación continua, que considera “clave para una sociedad más justa”.
“El consejo ciudadano perdió su esencia”
Crítico del actual diseño institucional, Arellano advirtió que el consejo ciudadano de la DDHQRO —que anteriormente garantizaba pluralidad y transparencia— ha sido desvirtuado.
“Antes, los consejeros eran electos por convocatoria pública y con validación del Congreso; hoy, los elige directamente la persona titular del organismo. Se perdió la legitimidad”.
Con una trayectoria vinculada tanto al sector privado como a proyectos sociales, Arellano impulsó la creación de la primera defensoría municipal en Amealco de Bonfil, experiencia que, asegura, le enseñó que “los municipios son aliados fundamentales en la defensa de derechos”.
Propuestas y visión
De llegar al cargo, su propuesta es clara: fortalecer institucionalmente la DDHQRO. ¿Cómo? Con una nueva área de litigio estratégico, mayor vinculación con gobiernos municipales y un espacio especializado para el análisis legislativo y la política pública.
“Muchas áreas públicas de derechos humanos cumplen con el requisito, pero no con la función. El tema ha quedado en segundo plano para muchos servidores públicos”.
Frente a otros posibles aspirantes, Sergio destaca la innovación y la preparación como sus principales fortalezas. “Nuestro proyecto es incluyente y con visión de crecimiento”, concluyó.
Una defensoría con resultados
A manera de cierre, Arellano lanza una promesa firme:
“La Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro entrará a una etapa sin precedentes, donde el profesionalismo y los resultados serán una constante”.




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