Sobrinos, aquí les va lo que tienen que saber para no andar como que no saben.
El Sistema Batán, proyecto de 41 mil millones para potabilizar agua residual con Pinfra, promete resolver la sed de Querétaro… pero divide a todos.
Gilberto Herrera (Morena) critica el costo y la falta de estudios públicos.
Colegio de Ingenieros pide rigor técnico.
Colectivos ambientales acusan privatización y riesgos sanitarios.
Luis Alberto Vega Ricoy (CEA) lo defiende como obra histórica para el “estado modelo”.
Katia Reséndiz busca sumarse a la crítica desde el PVEM.
El problema es que mientras unos defienden y otros critican, nadie ha puesto una alternativa real sobre la mesa.
El Batán podría ser el nuevo Acueducto… o un monumento a la opacidad. Hoy, parece más lo segundo.
Y así las cosas, sobrinos.




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