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Pachuca vs Querétaro: Gallos remontan 2-1 con doblete de Alí Ávila en el 90+4

Por Gerardo Marquez Soberani · 27 de julio de 2026

Pachuca vs Querétaro: Gallos remontan 2-1 con doblete de Alí Ávila en el 90+4

Los Gallos Blancos de Querétaro escribieron una página de drama y esperanza este domingo 26 de julio en el Estadio Hidalgo. En el cierre de la Jornada 2 del Apertura 2026, los queretanos remontaron al Pachuca con un marcador de 2-1, sellando la victoria con un gol de Alí Ávila en el minuto 90+4 que trasformó el ánimo de un equipo que apenas hace una semana había caído ante el América en el Corregidora.

Esta remontada no es cualquier resultado. Para Querétaro, representa su primera victoria del torneo y llega en el momento exacto en que más se necesitaba. El Pachuca había salido a morder primero, muy primero. El venezolano Salomón Rondón, quien ya lleva tres goles en apenas dos fechas de competencia, anotó de cabeza al minuto 3 del encuentro. Era un golpe tempranero que hubiera desmoralizado a cualquier escuadra en construcción.

Pero los Gallos no se rindieron. Durante la mayor parte del primer tiempo y toda la segunda mitad, demostraron que en Querétaro hay hambre de competencia y de resultados. El equipo apretó, presionó y buscó incesantemente la manera de romper la resistencia de los Tuzos. La paciencia táctica de los queretanos finalmente tuvo recompensa cuando Alí Ávila, el delantero que ha asumido un rol protagónico en el ataque, logró igualar el marcador al minuto 58. El gol no solo cambió la dinámica del partido, sino que infundió una confianza renovada en los nuestros.

Con el 1-1 en el marcador, tanto Querétaro como Pachuca buscaban el gol de la victoria. El partido se convirtió en una batalla de voluntades, en esa clase de encuentro donde los detalles y la actitud mental definen al ganador. Los minutos finales fueron de una tensión palpable en el Hidalgo. Cada despeje, cada ataque, cada movimiento era vital. Y cuando el cronómetro marcaba 90+4, cuando parecía que ambos equipos se llevarían un punto, Alí Ávila nuevamente apareció en el lugar correcto en el momento preciso, firmando el 2-1 definitivo que encendió la pasión en las gradas y en el corazón de la afición queretana.

Con esta victoria, Querétaro llega a tres puntos en la clasificación, igualando momentáneamente al Pachuca. Pero más allá de la tabla, lo que trasciende de este resultado es la prolongación de una racha que habla bien de la historia reciente entre estos dos rivales. Los Gallos han tejido una serie de cuatro partidos sin perder ante los Tuzos, confirmando que el Pachuca sigue siendo ese rival incómodo contra el cual Querétaro ha aprendido a competir de igual a igual. No se trata de una mera estadística; es el reflejo de que cuando estos dos equipos se enfrentan, la historia está abierta y cualquier resultado es posible.

Es importante mencionar que previo al encuentro, el Pachuca portó una playera especial con el mensaje Ven x Venezuela, en solidaridad con los damnificados por el sismo que afectó a ese país. En momentos como estos, el fútbol trasciende la competencia y se convierte en un vehículo de humanidad.

La remontada del domingo tiene un peso significativo en el contexto de las aspiraciones de Querétaro para esta campaña. El equipo había comenzado su Apertura 2026 con el pie izquierdo, perdiendo ante el América en el Corregidora en la Jornada 1. Esa derrota hubiera podido desencadenar una espiral descendente de dudas y críticas. Sin embargo, la respuesta ante el Pachuca demuestra que existe una mentalidad ganadora en este plantel, que hay carácter para revertir resultados adversos y que, cuando la presión es máxima, algunos jugadores como Alí Ávila están dispuestos a ser los héroes que se necesitan.

De cara a la Jornada 3, el panorama para los Gallos ha cambiado radicalmente. Con tres puntos en la bolsa, con una remontada épica en la memoria reciente y con un equipo que demostró solidez defensiva y capacidad ofensiva en el segundo tiempo, Querétaro se presenta como un candidato a armar una temporada distinta a las anteriores. Los rumores de crisis y de cambios radicales han sido silenciados, al menos temporalmente, por el grito de alegría que resonó en el Estadio Hidalgo cuando Ávila puso el 2-1 en el marcador.

Ahora viene la prueba de consistencia. En el fútbol profesional, cualquier equipo puede ganar un partido. Lo que define a los grandes es la capacidad de mantener esa calidad, esa actitud y ese hambre en cada jornada. Querétaro tiene la oportunidad de demostrar que el domingo fue más que un acto heroico aislado; que fue el punto de partida de algo mayor.

La afición queretana tiene razón para sentir esperanza. Los números dicen que hay potencial, que hay jugadores con capacidad de resolver en momentos decisivos, y que cuando el equipo se propone competir sin rendirse, los resultados pueden ser espectaculares. Ahora es momento de que esa esperanza se transforme en consistencia, que los tres puntos de esta Jornada 2 sean el cimiento de una campaña memorable para los Gallos Blancos.


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