La madrugada de este 25 de diciembre, sujetos desconocidos arrojaron una presunta granada de fragmentación contra un bar ubicado en el Centro del municipio de Pedro Escobedo, sin que el artefacto explotara, lo que evitó una tragedia, ya que al interior del establecimiento se encontraban varios clientes.
Tras el reporte, autoridades municipales activaron un fuerte operativo de seguridad, con la participación de corporaciones de los tres órdenes de gobierno, para resguardar la zona y dar seguimiento a las investigaciones.
De manera extraoficial se informó que no hubo personas lesionadas ni daños mayores, aunque el hecho provocó alarma entre clientes y vecinos, debido al alto riesgo que representó la presencia del presunto explosivo.
En un comunicado, la autoridad municipal aseguró que no existe riesgo para la población, descartando una amenaza activa contra las y los habitantes del municipio.
Posteriormente, Ramsés Martínez, propietario del bar y quien presuntamente se desempeñaba como líder de la Unión de Ejidos de Pedro Escobedo, anunció su renuncia al cargo, al señalar que no imaginó que las presiones para abandonar su función llegaran a ese nivel. Trascendió que el ataque fallido habría estado dirigido en su contra.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a los responsables y esclarecer el móvil del ataque.
Una granada de fragmentación tiene un radio letal de entre 5 y 10 metros, puede causar heridas graves hasta 20 metros, y sus esquirlas pueden alcanzar hasta 230 metros, lo que evidencia la gravedad del hecho.




Be the first to comment