Soberanía de piñata y el relevo en Querétaro
Por Tío Santiago · 1 de junio de 2026

Sobrinos, aquí les va lo que tienen que saber para no andar como que no saben.
En un despliegue de fuerza en el Monumento a la Revolución para celebrar dos años de su triunfo, la presidenta Claudia Sheinbaum subió el tono contra Washington, acusando al Departamento de Justicia de “intervencionismo electoral” por los expedientes de narcopolítica que hoy tienen en la mira a 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos, incluyendo a Rubén Rocha Moya.
El discurso dice una cosa, la realidad otra. Mientras la mandataria pregunta retóricamente por qué deberíamos creer más en la justicia de Estados Unidos que en la nuestra, su propio gabinete exhibe la erosión de esa independencia: el presidente de la Suprema Corte y ministros como Lenia Batres asistieron al mitin partidista, sentados en primera fila junto a las dirigentes de Morena.Se pregona soberanía frente al extranjero, pero se entrega la imparcialidad judicial al estrado del partido.
Y aquí es donde la historia cambia para nosotros en el Bajío. Mientras en la capital se cierran filas para proteger aliados con el “escudo soberanista”, en Querétaro el tablero local se mueve con una lógica distinta: Rogelio Vega Vázquez Mellado deja la Jefatura de Gabinete de Mauricio Kuri para asumir una función enfocada en la “protección de las familias queretanas”
Es una interpretación fascinante del momento; mientras la Federación gasta su capital político en pelear con los fiscales de Nueva York para evitar que la caída de un gobernador desate un efecto dominó, en Querétaro se entiende que la “soberanía” que realmente importa es la de blindar el oasis local frente a la convulsión nacional.No es casualidad que este relevo ocurra justo cuando las calificadoras como S&P y Moody’s nos ponen en perspectiva negativa o nos rebajan el grado de inversión, recordándonos que el nacionalismo no paga los intereses de una deuda que ya alcanzó el 50% del PIB.
Y aquí viene lo incómodo: la soberanía no se está usando para proteger a la nación de una injusticia, sino para intentar invalidar por adelantado las pruebas que los testigos protegidos, como el general Gerardo Mérida, están entregando hoy mismo en las cortes de Estados Unidos.
¿Ustedes creen, sobrinos, que se puede presumir independencia nacional cuando la estabilidad de nuestro sistema político depende de lo que un exmilitar declare en una audiencia a puerta cerrada en Texas?
Y así las cosas, sobrinos.


